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Sequía: claves para el silaje de soja.

Según el INTA, como la decisión de destinar el cultivo a ensilado surge de la situación climática, se recomienda consultar con nutricionistas la viabilidad de incluir el recurso en la ración.

01 mar, 2018

En medio de la sequía que afecta a gran parte de la pampa húmeda, un informe del INTA brinda recomendaciones para el ensilado o henolaje de soja. Los consejos surgen de un trabajo articulado del INTA con asesores privados y miembros de la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros (CACF).

En términos de digestibilidad, el silaje de soja presenta una calidad menor que el silaje de alfalfa, con un 50% de FDN, 40% de FDA y un 9% de cenizas, con digestibilidades de entre un 60 y 65 por ciento.

"Como la decisión de destinar el poroto de soja a ensilado surge de la coyuntura climática, las variedades sembradas y el estado fenológico avanzado no garantizan altos niveles de calidad y volumen", dijo José Peiretti, técnico del INTA.

 

Aconsejó consultar con un nutricionista la viabilidad de incluir este recurso en la ración de los animales y seguir las pautas generales de cualquier ensilaje respecto de buena compactación, tapado, suministro y extracción que se aplican en silos de especies tradicionales.
 

El trabajo recuerda que la soja tiene considerables niveles de proteínas, en relación a la cantidad de azúcares fermentecibles, sumado a que, en estados fenológicos avanzados, poseen altos contenidos de humedad.

Por ello, Peiretti recomendó "controlar esta condición para evitar procesos de fermentación indeseados, a partir de aditivos -aprobados por Senasa- que mejoren la fermentación, sustratos e inoculantes a tasas mayores a 100.000 UFC por gramo de silo".

Explicó que, debido al alto poder buffer que presenta el cultivo de soja, "es conveniente picarlo cuando contiene entre 40 y 45 % de materia seca con la necesidad de realizar un oreado previo que permita lograr dichos valores".

Cosecharlo con contenidos de materia seca inferiores al 40% implicará problemas en el proceso de conservación, que se manifiestan en valor de nitrógeno amoniacal sobre nitrógeno total (10% N-N/Nt) y pH (4.5).

"El principal factor que influye en la calidad del forraje de soja es el estado de madurez fisiológica al momento de la cosecha", señaló.

Destacó que "la calidad del silaje está dada por las hojas verdes y tallos digeribles", y sugirió "priorizar el picado previo a estados de R5".

Peiretti precisó que "los cultivares de maduración tardía tienden a producir mayores rendimientos de forraje, pero de menor calidad que los cultivares de maduración temprana cuando se cosechan en la misma etapa de desarrollo".

En cuanto al tamaño de picado, el técnico señaló que dependerá, en parte, del rol que este ingrediente cumpla en la ración. "Una buena homogeneidad, con una regulación alrededor de entre 10 y 12 milímetros de longitud teórica de picado, facilitará un llenado efectivo y de calidad en la estructura de almacenamiento", dijo.

Para que las cuchillas realicen un corte neto y parejo contra la contracuchilla, es necesario que los rodillos alimentadores entreguen una buena cantidad de forraje, de modo tal que el material no se escape y quede aprisionado por los rodillos.

"Cuando las andanas no son voluminosas, los rodillos no pueden ejercer la suficiente presión sobre el forraje y, cuando la cuchilla pasa, arrastra, desgarra el material y da como resultado un silaje con una gran variabilidad en el tamaño de picado", contó.


Fuente: La Nación

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