Ganadería Volver

Crece el descontento en la producción porcina

La foto es la visión de un pequeño productor de cerdos sobre cómo anda esa actividad. La película, en cambio el virtual fracaso de la flamante Mesa Nacional de Productores Porcinos, cuyos directivos salieron mascullando bronca por la falta de respuesta del gobierno a sus planteos.

28 abr, 2018


Fermín Alberdi es un productor de cerdos que tiene un establecimiento pequeño de 150-170 madres en San Gregorio, en el sur de Santa Fe. Como la mayoría de emprendimientos pequeños, el suyo es netamente familiar. En los últimos 10 años el consumo de la carne comenzó a tener un crecimiento, lo que trajo un despegue también en el sector. Pero la fuerte suba de los precios del maíz desde fin de 2015 y la importación de cerdos habilitada por el gobierno argentino, cambió por completo el panorama.

“El precio bajo que tenía el maíz le dio sentido en nuestro caso, agregarle una actividad extra a la producción de maíz, y así surgió nuestro criadero de cerdo. Cuando le sacaron las retenciones al maíz, el negocio siguió creciendo. El problema se generó cuando nos hicieron competir de modo desleal y en condiciones inferiores contra lo que le sobra de carne porcina a ciertos países del mundo”, explicó Alberdi en declaraciones a Bichos de Campo.

“Una mala medida del gobierno arruina la actividad. La importación le puso un techo bajísimo a lo que nosotros vendemos. Con esto quiero decir que el problema no es que importen cerdo, sino que lo hagan del modo en que lo están haciendo”, se quejó Alberdi.

Y agregó: “No conozco los números a nivel nacional, pero hablando con productores que están en el negocio, te dicen que más no se puede pagar. Los que importan son pocos, porque no todos pueden hacerlo; de este modo hacen un negocio monstruoso, stockeándose por demás, y luego, cuando sale el cerdo argentino ya no lo quieren”.

En término de costos y ganancias, a Alberdi le pagan actualmente $26 + IVA el kilo del capón, que es un animal de más de 100 kilos, con costos de producción totales que van en el orden de los $22 a $23 por kilo. “Como ven, el margen de ganancia es prácticamente nulo. ¿Quién va a invertir así en un criadero de cerdos si uno gana más dinero poniendo la plata en el banco que en un establecimiento así? Y que no nos corran con que somos improductivos. Hasta el criadero más productivo del mundo en Argentina, con estos valores pagados, no es rentable”, cuestionó el productor porcino.

Hace poco, el gobierno de La Pampa se desmarcó de la pasividad nacional frente al cerdo importado, alegando que no aceptará la carne de cerdo norteamericana por una cuestión sanitaria. “Me parece perfecto. Argentina y Brasil son los únicos países que no tienen el PRRS o Síndrome Respiratorio Reproductivo Porcino, virus que sí está presente en Estados Unidos. Pensemos si el mismo ingresara al país. Sería tremendo”, remarcó Alberdi.


La Mesa Nacional de Producción Porcina, integrada por 15 entidades, tuvo este martes una nueva reunión con el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, para debatir la situación del sector y entregarle un petitorio en donde se destacan tres reclamos: dar viabilidad de los pequeños productores para su subsistencia frente al creciente esquema de costos que les quita ganancias, una restricción de las importaciones por 180 días, y el establecer mecanismos simples de devolución de IVA.

Juan Luis Uccelli, Presidente de la Asociación Argentina de Productores Porcinos (AAPP), reforzó las declaraciones de Alberdi a Bichos de Campo y aseguró que “la sequía incrementó los costos de producción, esto es maíz y soja, poniendo a muchos por debajo de la linea de flotación”. Luego advirtió que “se prevé que el problema se agudice más hacia fin de año. Si sumado a eso te siguen abriendo el mercado importador, indefectiblemente nos hacen menos competitivos”.

Previo a la reunión con Etchevehere, Uccelli mostró su escepticismo pero al mismo tiempo, remarcó las posturas de la mesa. “La defensa de los pequeños productores es clave, porque productor que se va es productor que no vuelve. Las importaciones implican competencia desleal por los productos que vienen desde afuera y se venden como fresco cuando llegan congelados, engañándose al consumidor”, se lamentó Uccelli.

Luego de la reunión salió mascullando bronca: “No nos contestaron a ninguno de los planteos que llevamos”.


Fuente: Bichos de Campo

Volver