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Perspectiva agroclimática estacional 2018/2019

Informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires actualizado a julio de 2018...

05 jul, 2018

PERSPECTIVA AGROCLIMÁTICA SUDAMERICANA

 Durante las últimas semanas comenzaron a circular crecientes rumores acerca del posible desarrollo de un episodio de “El Niño” durante la primavera y el verano
próximos.
No obstante, el escenario climático no mostró signos que favorezcan esa posibilidad, sino que continuó evolucionando en un rango cercano a lo normal en sus valores medios, pero con rasgos de inestabilidad.
El Océano Pacífico Ecuatorial incrementó levemente su temperatura, asumiendo un estado neutral levemente frío, muy inferior al que podría prefigurar el inicio de un
episodio de “El Niño”.
Paralelamente, el Océano Atlántico Sur se calentó debido al efecto combinado del avance hacia el sur de la corriente marina cálida del Brasil, y de la descarga de aguas
calientes, procedentes de las Altas Cuencas de los Grandes Ríos Paraná y Uruguay. Paralelamente, la corriente marina fría de Malvinas retrocedió hasta casi desaparecer.
De mantenerse esta combinación de factores, la campaña 2018/2019 se desarrollaría en un escenario climático cercano a lo normal.
El régimen de lluvias mantendría un nivel cercano a su promedio histórico, aunque con una marcha algo irregular Lo mismo sucedería con el régimen de temperaturas que,
aunque incluiría numerosas entradas aire polar, que se prolongarán hasta bien entrada la primavera, las mismas no asumirían intensidades capaces de causar daños de
consideración.
Este escenario sería favorable, tanto para la cosecha fina, que ya se está desarrollando, como para la cosecha gruesa, cuyo ciclo comenzará en la primavera próxima.


INVIERNO 2018 
La circulación entre el Ecuador y el Polo Sur continuará muy activada.
Por un lado, los vientos del trópico causarán períodos templado/cálidos de cierta
duración y aportarán humedad para la producción de precipitaciones algo
superiores a la media estacional.
El Perú, Bolivia, el este del NOA, la mayor parte del Paraguay, el sur del área agrícola
del Brasil, la Región del Chaco, la Mesopotamia, y el noroeste y el centro-este
de la Región Pampeana observarán precipitaciones levemente superiores al
promedio estacional.
El este de Cuyo y el oeste de la Región Pampeana experimentarán precipitaciones
escasas, algo inferiores al promedio. En el centro y el sur de Chile y el oeste de
Cuyo observarán precipitaciones abundantes y tormentas de nieve superiores al promedio estacional, con abundantes nevadas.
Los eventos de precipitaciones serán seguidos por fuertes irrupciones de aire
polar, que causarán prolongados lapsos fríos, con moderado a alto riesgo de heladas
invernales en gran parte de La Argentina y el Uruguay, llegando hasta el sur del Brasil y, posiblemente, hasta el sur de la Región Oriental del Paraguay.
No obstante, por tratarse de masas de aire polar con alto contenido de humedad, se
espera que la intensidad de las heladas no alcance un nivel capaz de causar daños de
consideración.

PRIMAVERA 2018
La circulación tropical se activará vigorosamente, superando su nivel medio, y
aportando calor y humedad a gran parte del área agrícola.
Un amplio foco con actividad superior a lo normal se extenderá sobre el Perú, Bolivia,
el NOA, el Paraguay, la mayor parte del área agrícola del Brasil, la Región del Chaco, gran parte de la Mesopotamia, el Uruguay y el este de la Región Pampeana, con
precipitaciones muy abundantes y tormentas severas.
Otro foco de gran actividad abarcará el centro y el sur de Chile, con precipitaciones
muy abundantes y tormentas, que se extenderán hacia el oeste de cuyo.
Sólo el sudoeste de la región Pampeana podría experimentar registros
pluviométricos algo inferiores al promedio.
Los lapsos cálidos y lluviosos se alternarán con cortos pero intensos descensos
térmicos, con moderado riesgo de heladas tardías en gran parte de La Argentina y el
Uruguay, llegando hasta el sur del Brasil, pero sin alcanzar al Paraguay.


VERANO 2019
La circulación tropical se mantendrá por encima de su nivel medio, y aportando calor
y humedad a gran parte del área agrícola. Un amplio foco, con actividad superior a lo
normal, extenderá sobre el Perú, Bolivia, el NOA, el Paraguay, la mayor parte del área
agrícola del Brasil, la Región del Chaco, el este de la Región Pampeana, la mayor parte
de la Mesopotamia y la mayor parte del Uruguay, con precipitaciones muy
abundantes y tormentas severas.
Sólo Cuyo y el oeste de la Región Pampeana, podrían registrar precipitaciones por debajo de la media estacional, con sus menores valores sobre el sur de córdoba, la mayor parte de La Pampa y el oeste de Buenos Aires.
La influencia de los vientos polares quedará reducida a la Cordillera Sur, por lo que las
entradas de aire frío se espaciarán y perderán fuerza, produciendo un ambiente
caluroso, que alcanzará su máxima intensidad en las zonas que experimentarán
precipitaciones inferiores a lo normal.


Conclusión
¿QUÉ FACTORES PODRÍAN AFECTAR NEGATIVAMENTE LA EVOLUCIÓN DEL CLIMA?
Aunque el posible desarrollo de un episodio de “El Niño” parece, por el momento, muy poco probable, la tendencia climática es, en general, positiva, apuntando a un escenario “neutral”.
No obstante, su rumbo aún no se encuentra firme, y podría sufrir ajustes positivos o negativos.
En particular, debe tenerse en cuenta que, el fenómeno de “La Niña”, que fue uno de los
principales factores que se hicieron sentir durante la campaña 2017/2018, no se disipó, sino que migró hacia el Hemisferio Norte, donde viene produciendo diversas perturbaciones climáticas de variada intensidad.
Si este fenómeno persistiera durante el verano del Hemisferio norte, ello implicaría el riesgo de que “La Niña” retorne con fuerza al Hemisferio Sur en la primavera próxima, volviendo a perturbar la marcha la campaña agrícola.
La temperatura del Atlántico es otro factor cuya evolución todavía no puede considerarse por firme.
El presente calentamiento se debe en parte a la descarga de aguas calientes aportada por los grandes ríos de la Cuenca del Plata, pero este proceso irá en disminución hasta alcanzar su mínimo valor hacia el mes de agosto, por lo que su persistencia no puede asegurarse.
Por lo tanto, aunque la tendencia actual es positiva, habrá que continuar monitoreando la evolución del clima, hasta tanto su signo e intensidad se estabilicen.


Fuente: BCBA

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