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La industria textil afronta un dramático e incierto panorama

En Rafaela y la región la situación no escapa a la realidad nacional y por ello el secretario general de Soiva, Marcelo Lombardo, también pintó una situación que de a poco tiende a agravarse.

18 ene, 2019

Un informe publicado por iProfesional da cuenta de un sombrio panorama para el año 2019 de la industria textil en la Argentina. Caída de las ventas, inversiones frenadas y menor producción parece ser el escenario por el que deberá transitar el sector. El artículo agrega que las principales empresas del sector esperan la profundización de la crisis que ya sufren y anticipan mayores despidos de personal y el cierre de fábricas. Es más, la disminución del nivel de actividad ha provocado una reducción el menor uso de la capacidad instalada del sector en los últimos 17 años detectada en noviembre pasado, con un 43,9%. Situación que llevó a la mayoría de las textiles a recortar horas trabajadas, suspender personal y a concretar despidos y cierre de líneas de producción y de fábricas. En las empresas aseguran que la pérdida de puestos de trabajo entre el 2015 y el año pasado supera los 17.000 empleos, aunque advierten que el impacto es mayor si se considera la pérdida de puestos de trabajo no registrados, principalmente en la confección.
En nuestra ciudad y la región la situación pareciera encaminarse a un mismo panorama. 
Sobre el particular ayer, en diálogo con el programa Red Urbana que se emite por Radio Universidad (97.3), el secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria del Vestido e integrante de la Mesa Directiva de la CGT Rafaela, Marcelo Lombardo, fue consultado por el presente y futuro del sector. Respecto de la situación general del empleo y la economía en el país, el dirigente sindical expresaba: "Uno en realidad no observa signos de reactivación alguna. Mantenemos la esperanza pero pareciera que con eso no alcanza. En realidad no hay lamentablemente indicadores que nos alienten a pensar que la situación pueda cambiar al menos en el corto plazo. Nosotros transitamos un 2018 realmente muy complicado, hablo de la industria en general y de la industria del vestido en particular, tuvo que soportar situaciones muy difíciles. Enfrentamos a lo largo del año pasado permanentes cierres de fuentes laborales y, obviamente, esa situación se viene dando en todo el territorio nacional también repercutió en nuestra ciudad y si bien es cierto que no se dieron pérdidas de puestos de trabajos, sí tuvimos las consecuencias de la crisis a partir de tener que negociar diferentes medidas transitorias tendientes a sostener los mismos. Las medidas, en su gran mayoría, tienen que ver con reducciones de jornadas laborales y si bien hasta el día de la fecha podemos decir que aún garantizamos el pago del ciento por ciento del salario. Sin embargo no deja de ser una situación preocupante porque vemos que lamentablemente los niveles de producción no se aceleran, siguen estancados y la verdad que poder sostener ésto se va a tornar realmente complejo. Por todo ello no podemos avizorar para 2019 grandes cambios. Primero porque ninguno de los indicadores nos tiran alguna cifra que aliente esa posibilidad; y segundo porque lamentablemente vemos una postura -sobre todo del gobierno nacional- de absoluta intransigencia y diría de una permanente ratificación del rumbo que ha tomado. En cada oportunidad que el Presidente se expresa, lo primero que hace es aclarar que éste es el único camino. Y la verdad es que si éste es el único camino que tenemos hacia adelante, la situación de los trabajadores realmente va a ser muy compleja".

La actividad textil
En cuanto al presente y futuro de la industria textil y por ende de sus trabajadores, Lombardo indicaba: «En Rafaela, a diferencia de lo que ocurre en muchos casos a nivel país donde a diario cierran fuentes laborales y te encontrás con cientos de trabajadores en la calle de un día para otro, y ésto debemos reconocerlo y de alguna manera también valorarlo, existe una actitud responsable del sector empresarial de nuestro sector donde estamos en permanente diálogo que sirve de alguna manera para adelantarse a la situación y proponer algunas negociaciones a fin de sostener las fuentes laborales. Por eso digo, lo valoramos aunque no deja de preocuparnos porque, claro está, no es la situación óptima; las empresas están con una capacidad ociosa muy importante y eso nos lleva a considera que si las cosas no se modifican, vamos a tener pérdidas de puestos de trabajo ya que indudablemente no se puede sostener la situación por la que estamos atravesando en la actualidad".
En relación directamente al informe de la Fundación Proteger realizado entre 86 empresas del sector textil, donde se anticipa que al menos 45 por ciento de las firmas no espera cambios en sus ventas y un treinta y tres por ciento ya anticipa caídas de las mismas y son esas mismas empresas que dan cuenta que la pérdida de puestos de trabajo entre 2015 y 2018, llegó a los 17.000 trabajadores en total y ante la consulta sobre cómo se sale -si es que existe un solo camino- de todo ésto, Lombardo señalaba: "Considero que sería necesario aplicar una batería de medidas pero creo también que hay que encontrar el comienzo, la punta del ovillo de todo ésto. Un primer dato positivo que señalaría es que debemos dejar de plantear un diálogo ficticio y nos aboquemos a plantear un diálogo real. Nosotros con el sector empresarial presentamos proyectos conjuntos; intentamos reuniones en conjunto y tuvimos esas reuniones en conjunto con el gobierno nacional y lamentablemente debo decir que de cada uno de esos encuentros no salió nada adelante. El gobierno mantuvo absolutamente su postura sin modificar ni cinco centímetros el rumbo tomado. Y ésto quiero resaltarlo porque no es el reclamo del sector de los trabajadores por un lado o el reclamo del sector empresarial por el otro, es el reclamo en conjunto. Tanto los trabajadores como los empresarios de la industria del vestido solicitamos esoscambios porque compartimos una misma mirada; porque tratamos de hacer los esfuerzos necesarios para sostener a una industria que es generadora de mano de obra intensiva; que cualquier gobierno tendría que mirarla como una industria estrategica porque justamente, al ser generadora de esa mano de obra, es también potencial generadora de muchos puestos de trabajo. Por todo ello son industrias que deberían protegerse y ser consideradas en cada uno de los análisis económicos que un gobierno lleva adelante. Pero lamentablemente la realidad nos golpea duramente y estamos en esta situación de no encontrar el camino para, de alguna manera poder iniciar ese diálogo real con el gobierno que pueda escuchar algunas de las propuestas que estamos haciendo. Hubo algun primer cambio al momento de la asunción del ministro Sica donde nos recibió, nos dió algunos Repros Express para tratar de apaciguar la situación; se sacó un decreto que tenía que ver con la baja del mínimo no imponible lo que permitió de alguna manera una reducción de aportes para el sector empresarial, pero son cosas que no dejan de ser parches que no alcanzan para poder atravesar esta situación porque sin ventas, sin crecimiento, sin posibilidad de producción, estamos sometidos a una lenta agonía con algunas empresas que tienen una resposabilidad más alta que otras ante otras que ya cerraron sus puertas y tenemos que asistir con mucho dolor a situaciones muy lamentables de una inmensa cantidad de compañeros trabajadores que han perdido sus puestos de trabajo y que le dedicaron prácticamente toda su vida a esta industria".
Finalmente en relación a si comienzan a evaluar el tema de la relación con las empresas -que en Rafaela y la región es muy buena- debido a la cercanía del comienzo de las dicusiones paritarias en el sector y si ya empezaron a barajar números en cuanto los pedidos, el secretario general de Soiva indicaba: "Considero que aún es muy prematuro comenzar a tirar números y cifras arriba de la mesa más allá que es una preocupación muy grande, ya que el escenario no es el propicio. Estamos con trabajadores empobrecidos que necesitan engrosar sus salarios de manera inminente y con empresas también empobrecidas, con muy pocas posibilidades de desarrollo. Entonces es el peor escenario para sentarse en una mesa de negociaciones. Nosotros habitualmente comenzamos la discusión salarial en el mes de marzo y la verdad es que -debo reconocerlo- estamos sin una estrategia de negociación porque entendemos que es muy dificil la situación. Tenemos situaciones dispares también en todo lo que es el territorio nacional, on compañeros del sector trabajador que participamos de paritarias con posturas diferentes porque también es cierto que tenemos sectores del país donde los propios trabajadores están priorizando el mantener el puesto de trabajo por sobre el salario y por ello incluso, tenemos hasta algunas discusiones porque no encontramos una postura uniforme. Nos pasó con el tema del decreto que sacó el gobierno relacionado al bono de $5.000 donde una porción reclamaba el pago del mismo y otro que entendía que proceder al pago de dicho bono podía significar el cierre de empresas. Son situaciones dificiles que nos ponen en un desafío muy grande y que nos tiene realmente preocupados".



Fuente: Diario Castellanos Rafaela

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