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Informe climático estacional de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires

El sistema climático evoluciona dentro del rango normal con una leve tendencia negativa y conservando algunas perturbaciones locales

23 ago, 2019

A pesar de lo anuncios de un episodio de “El Niño”, la situación actual muestra un escenario climático dentro del rango normal, con una leve tendencia negativa, pero conservando algunas perturbaciones locales.
El Pacífico Ecuatorial viene enfriándose lentamente, pero su margen asiática aún exhibe algunos focos cálidos de pequeña extensión, alimentando a las versiones sobre el desarrollo de un episodio de “El Niño”.
Contrariamente, su margen americana muestra un enfriamiento persistente, similar al que suele darse en el inicio de un episodio de “La Niña”.
Por el momento, esta evolución no configura una tendencia significativa, aunque produce efectos locales. Bolivia y el NOA Argentino, donde el efecto de “La Niña” es
positivo, vienen observando precipitaciones superiores a lo normal como si tuviera lugar un episodio de ese tipo.
En forma similar, pero con síntomas opuestos, el Sudoeste de la Región Pampeana, donde el efecto de “La Niña” es negativo, exhibe cierto nivel de sequía como si estuviera presente ese fenómeno.
Sin embargo, la verdadera causa del fenómeno es el enfriamiento del Atlántico Sur causado por el avance hacia el norte de la corriente fría de Malvinas.
Contrariamente, el Litoral Fluvial Argentino, las Costas del Río de la Plata y las zonas aledañas de los países limítrofes vienen observando precipitaciones superiores a lo normal como si estuviera en marcha un episodio de “El Niño”.
No obstante, dicho comportamiento no se debe a un “El Niño”, que por el momento no existe, sino al calentamiento exhibido por el Océano Atlántico Subtropical, debido al avance hacia el sur de la corriente marina cálida del Brasil.

La corriente fría de Malvinas choca con la corriente cálida del Brasil Ambas a la altura de la desembocadura del Río de La Plata, generando sistemas de presión que
envían vientos húmedos hacia el Litoral Fluvial Argentino y las zonas aledañas de los países limítrofes.
Durante las últimas semanas las perturbaciones del sistema climático se moderaron considerablemente, dando paso a condiciones típicas invernales.
El mapa de Balance Hídrico difundido por el Servicio Meteorológico Nacional muestra una significativa reducción de los excesos hídricos que afectaban al
Litoral Fluvial y las zonas aledañas, al mismo tiempo que pone en evidencia que la mayor parte del centro y el oeste del área agrícola posee reservas escasas.
Lo más probable es que esta combinación de múltiples factores contrapuestos moderados a débiles se mantenga durante la campaña agrícola 2019/2020
generando en un proceso regional con actividad moderadamente superior al promedio, pero con perturbaciones locales de considerable magnitud.
El presente escenario climático es sumamente dinámico, y continuará modificándose a medida que avance la temporada, por lo que se mantendrá la
vigilancia a fin de informar con la mayor antelación posible acerca de las alternativas que vayan presentándose.

SEGUNDA PARTE DEL INVIERNO 2019
(Agosto a septiembre 2019)
La perspectiva conserva la tendencia descripta en los informes anteriores de esta
serie.
El centro-este de Bolivia, el este del Paraguay, el sur del Brasil, el este de La
Argentina y el Uruguay experimentarán precipitaciones superiores a lo normal, con
su foco de acción sobre el sudeste del Paraguay, el Litoral Fluvial Argentino, el sur
del Brasil y el Uruguay, pudiendo sufrir excesos hídricos e inundaciones.
El Centro del Brasil, el este y el sudoeste de Bolivia, el norte de Chile, gran parte de Cuyo y el oeste y el sudoeste de la Región Pampeana registrarán precipitaciones
moderadas a escasas, aunque dentro de lo normal para la época.
La cordillera Sur y el sur de Chile continuarán observando registros moderadamente
superiores a lo normal, que extenderán su acción hacia el oeste de Cuyo.
Las irrupciones de aire polar irán en disminución, reduciendo paulatinamente el
riesgo de heladas, aunque sin eliminarlo totalmente

PRIMAVERA 2019 (octubre a diciembre 2019)

Las precipitaciones se activarán por encima de la media en la mayor parte de la Región, a excepción del sudoeste de la Región Pampeana, incrementándose los riesgos locales.
Una franja de intensa actividad correrá por el centro-oeste de Bolivia, penetrando en el NOA, con riesgo de fuertes tormentas, con aguaceros y vientos, pudiendo causar anegamientos e inundaciones.
Otro extenso foco de tormentas se posicionará sobre el Litoral Fluvial Argentino, irradiando su acción hacia las zonas circundantes, con riesgo de
crecidas en las cuencas de los grandes ríos y anegamientos en zonas bajas.
El sudoeste de la Región Pampeana recibirá lluvias moderadas a abundantes que traerán alivio a los déficits que viene sufriendo la zona, aunque sin lograr erradicarlos.
Las tormentas cordilleranas conservarán una intensidad algo superior a la normal para la
estación, haciendo sentir sus efectos sobre el centro y el sur de Chile y gran parte de Cuyo.
Sólo el norte de Chile, y algunos focos aislados en diversas zonas de la Región observarán precipitaciones moderadas a escasas.
La temperatura ascenderá, asumiendo valores algo superiores a lo normal, al mismo tiempo que las irrupciones de aire polar reducirán gradualmente su alcance e intensidad.
No obstante, el sur y centro de Chile, el sur y centro de La Argentina y gran parte del Uruguay experimentarán el riesgo de heladas tardías hasta mediados de la primavera.

VERANO 2020 (enero a marzo 2020)
Las precipitaciones continuarán mostrando un promedio regional superior a la media, notándose un fuerte incremento en el área cercana al Ecuador
Un extenso e intenso foco de tormentas abarcará la mayor parte de Mato Grosso, Goiás, Minas Gerais, el MATOPIBA y las zonas adyacentes, con riesgo de anegamientos de campos bajos y crecidas de ríos y arroyos.
Una franja de intensa actividad continuará causando riesgo de fuertes tormentas, con aguaceros y vientos, sobre el centro-oeste de Bolivia, penetrando en el NOA, pudiendo causar anegamientos e inundaciones. Sólo el norte y el centro de Chile, parte de Mendoza y el sudoeste de la Región Pampeana observarán precipitaciones moderadas a escasas.
La cordillera sur conservará una actividad superior a lo normal, haciendo sentir sus efectos sobre el sur de Chile y la Patagonia Argentina.
La temperatura continuará ascendiendo, asumiendo valores moderadamente superiores a lo normal, al mismo tiempo que las irrupciones de aire polar reducirán casi totalmente su alcance e intensidad.

CONCLUSIONES
El escenario climático parece continuar en un curso similar al de la temporada precedente, proveyendo abundante humedad y temperatura para el logro de una elevada producción en volumen.
No obstante, se presentarán riesgos locales de consideración que no deben olvidarse.
• Inundaciones de campos bajos y crecidas de ríos y arroyos.
• Demoras en el avance de las labores agrícolas.
• Clima favorable para ataques de enfermedades y plagas.
• Pérdida de calidad
• Sequías locales, especialmente sobre el Sudoeste de la Región Pampeana.
Un riesgo posible pero poco probable consistiría en que el enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial alcance una intensidad suficiente como para disparar un episodio de “La Niña”, que traería sequía el este del área agrícola del Cono Sur.
Frente a estas alternativas, será necesario mantener un estado de alerta, monitoreando los cambios en el sistema climático, a fin de hacer frente, en forma exitosa a las alternativas que vayan presentándose.




Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires

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