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La capacidad instalada de las principales empresas lácteas

Las plantas ubicadas en la región Centro-Oeste de Santa Fe, una de las zonas lecheras más ricas del país, tienen una importante capacidad de secado, según destaca un relevamiento de Todoagro. Qué pasa a nivel país

Fuente: Relevamiento de TodoAgro, consultando a industriales, fabricantes y expertos del sector. Cabe destacar que no se tuvieron en cuenta pequeñas plantas como la de algunas escuelas e instituciones, secadoras de sangre, y pequeñas secadoras de empresas privadas.

Fotógrafo: Todoagro
13 feb, 2020

Saputo puede secar medio millón de litros diarios en el establecimiento de avenida Ernesto Salva, aunque también está en condiciones de agregar otros 400 mil litros diarios de su planta de Tío Pujio, cerca de Villa María.
Adecoagro explota en Morteros una planta de secado de 600 mil litros y hay otras compañías con menor capacidad en nuestra Provincia: en Gobernador Crespo, Tregar puede secar 150 mil litros diarios y Sauve, en Sauce Viejo, dispone de 100 mil litros de potencial. Mafralac Alimenticia, en Recreo, también tiene capacidad para 200 mil litros diarios de secado.
En Bella Italia, Williner dispone de capacidad de secado para 600 mil litros diarios, igual que Verónica en Lehmann, aunque esta última agrega otros 400 mil litros diarios en Suardi. Esto siempre hablando de capacidad instalada para secado, que no es lo mismo que litros efectivamente procesados en esas plantas.
SanCor dispone de 600 mil litros de capacidad diaria en Sun­chales y 400 mil más en Devoto, al oeste de San Francisco. Manfrey puede secar 400 mil litros en Freyre y Milkaut tiene capacidad de secado para 600 mil litros en Franck, mientras que Gloria Argentina (Corlasa) puede transformar 600 mil litros diarios en polvo en su planta de Esperanza. La Ramada también puede procesar 500 mil litros en Franck. Estas dos últimas tienen gran parte de su producción orientada a la elaboración de leche en polvo para exportación.
En Porteña, Arla Foods posee un complejo fabril con 4 plantas donde produce concentrado de proteína de suero de leche (WPC), proteínas lácteas funcionales y permeados en polvo, y permeados, con uan capacidad total de 2 millones de litros diarios.
La mayor capacidad de secado diario la tiene La Serenísima, con 3.350.000 litros diarios. Todo funciona en el Complejo Pascual Mastellone de General Rodríguez. Allí la planta Nro. 5 tiene una capacidad de secado de 2 millones de litros diarios, la planta Nro. 4, un millón de litros diarios, la planta Nro. 3, tiene una capacidad de 350 mil litros diarios y otras dos plantas secan desperdicios y no se tuvo en cuenta en el trabajo elaborado por José Iachetta.

La industria láctea transforma en polvo 15 millones de litros diarios
El relevamiento realizado porTodoAgro permitió establecer que la República Argentina cuenta con una capacidad de secado de leche de 15 millones de litros diarios, más otros 3 millones de litros de sueros. Capacidad ociosa y equipamiento obsoleto son algunas debilidades del sector.
 La República Argentina tiene una capacidad de deshidratado de leche y suero cercana a los 19 millones de litros diarios, aunque si se desagrega por uso, en la actualidad, puede decirse que tiene una capacidad de secado de leche de más de 15 millones de litros diarios y alrededor de 3 millones de litros de suero diarios.
Si bien la mayoría de las plantas son duales, es decir pueden secar leche o suero de leche, en general se usan para secado de leche en polvo entera. La suma del relevamiento de plantas que realizó el portal especializado TodoAgro da una capacidad de secado de 18.870.000 litros/día, aunque a ese número hay que restarle unos 800 mil litros por plantas que no están en condiciones de operar. A la vez habría que restar unos 2.500.000 de capacidad de procesamiento en litros/día de plantas preparadas para procesar suero de leche (Arla Foods y La Cristina, entre otras).
En síntesis, esto significa que Argentina está en condiciones de secar un poco más de 15 millones de litros diarios, es decir unos 5.475 millones de litros al año. Y en la actualidad se calcula que el destino a leche en polvo del total de producido por Argentina es superior al 20%, y que una buena parte de ello va al mercado externo.
En definitiva, en Argentina se secan poco más de 2.000 millones de litros de leche por año, lo que evidencia una alta capacidad ociosa.
De todos modos, la obso­lescencia de algunas unidades productivas es notable, ya que si bien hubo inversiones –en especial que atendieron a que la Argentina se encaminaba a producir 15.000 millones de litros de leche-, hay plantas que tienen más de 25 años y varias de ellas necesitarían un reacondicionamiento en algunas de las fases del secado en especial en la posibilidad de incluir tecnología para alargar la vida del producto.
Como datos adicionales al reporte realizado por TodoAgro se destaca que Mastellone es la compañía que posee mayor capacidad de deshidratado con cerca de 4 millones de litros diarios, sumando los sprays que posee en General Rodríguez y Trenque Lauquen, y otro dato distintivo es que la firma Barraza aún no ha utilizado su flamante planta de General Las Heras (Bs. As.) que tiene una capacidad de secado de 400 mil litros diarios.

«Para Argentina la leche en polvo es un producto muy versátil y útil para la industria, ya que permite almacenar leche, venderla al mundo o al mercado interno, o guardarla para reelaborarla en períodos de escasez», dijo Miguel Paulón, presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL).
Además de darle al país oportunidades para venderle al mundo, también permite la participación en licitaciones y atender a un mercado interno que presenta una baja demanda del orden de 3 kilogramos por habitante/año.
«Hoy es un negocio es muy fino, con este valor del dólar y las retenciones, es un negocio verdaderamente fino», dijo Paulón.
Solo para mensurar el nivel de precios que permite en tranquera el tambo, el Observatorio de la Cadena Láctea reportó a través de un simulador del negocio de leche en polvo a fazón -vendida al valor de mercado, origen Argentina es decir 3.200 dólares-, que con derechos de exportación del 9%, la capacidad de pago es de $ 15,95 al productor lechero. Si esas retenciones bajasen al 5%, el precio al productor podría ser $16,88 y sin derechos de exportación ese precio se eleva a $18,05.

La leche en polvo

Un trabajo de Aníbal Schaller, un importante profesional que revistó en la Secretaría de Agricultura y hoy es asesor del Centro de la Industria Lechera, puntualiza lo siguiente:
Con la denominación de leche en polvo, deshidratada o desecada se define al producto que se obtiene por deshidratación de la leche apta para la alimentación, mediante procesos tecnológicamente adecuados.
En función del contenido de materia grasa el Código Alimen­tario Argentino (CAA) clasifica a las leches en polvo en: entera (>= 26% peso en peso), parcialmente descremada (12 a 17% p/p) y descremada (< 2% p/p).
En este trabajo, y en virtud de que las estadísticas nacionales de producción y consumo se encuentran agrupadas de esa forma, las que denominamos «leches en polvo enteras «incluyen a las parcialmente descremadas.
Las condiciones generales y particulares para los establecimientos elaboradores se especifican en el Capítulo II del Código Alimentario Argentino (Ley 18284/69, Decreto 2126/71).
Las condiciones, exigencias y características para las leches en polvo se especifican en los artículos 567 a 570 del Capítulo VIII del mismo Código.
Existen además dos resoluciones Mercosur, la Res. GMC 84/96 «Identidad y Calidad de Leche en Polvo» y la Res. GMC 138/96 «Leche en Polvo – Inclusión de Coadyuvantes».
En el Codex Alimentarius, la norma para las leches en polvo y la nata (crema) en polvo (Codex STAN 207-1999) describe los productos y establece entre otros aspectos, la composición esencial y factores de calidad, los aditivos permitidos, los niveles máximos de contaminantes, la higiene, el etiquetado y los métodos de muestreo y análisis a utilizar.
En la actualidad existen 3 tipos de leches en polvo que se diferencian en la intensidad del tratamiento térmico aplicado. Los más usuales son: 74°C durante 30 seg. (bajo), 85-105°C (medio) y 120-135°C (alto) durante 1 a 2 min. Estos tratamientos ocasionan distintos grados de desnaturalización pro­teica y su utilización depende del destino que se le da al producto final.
La leche en polvo de bajo tratamiento térmico se utiliza principalmente para elaborar leche recons­tituida, quesos y bebidas lácteas, la de tratamiento medio para helados, bebidas lácteas y leche reconstituida, y las de tratamiento alto para leche evaporada recom­binada, pastelería, chocolatería, panadería y productos cárnicos picados.


Fuente: Diario Castellanos Rafaela // Todoagro

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