Ganadería Volver

La actualidad del mercado argentino de carnes en contexto de la pandemia del Coronavirus

El impacto de la pandemia del coronavirus en el mercado argentino es una realidad que muchos analistas han puesto en relieve: ¿cuál es la realidad de la ganadería actual? ¿qué pasa en los frigoríficos, en los precios, en los movimientos?

Fotógrafo: INTA
31 mar, 2020

El impacto de la pandemia del coronavirus en el mercado argentino es una realidad que muchos analistas han puesto en relieve: ¿cuál es la realidad de la ganadería actual? ¿qué pasa en los frigoríficos, en los precios, en los movimientos?
Fuentes del sector consultadas por SF en P admitieron que, en los últimos días, los frigoríficos han sufrido varios cambios: Europa y China, dos grandes jugadores, han cambiado, y mucho. 
Por un lado, analizan el fuerte impacto que provocó la caída en los negocios hacia Europa. En el Viejo Continente, como lamentablemente sabemos, el avance del coronavirus es devastador. Esto ha traído como consecuencia para el sector una profunda desaceleración en la compra de los cortes que corresponden a la Cuota Hilton. Vale recordar que la carne argentina que consume el europeo es utilizada -en gran medida- para celebraciones, eventos, hoteles, restaurantes y reuniones. Hoy, todo esto está paralizado: no hay demanda. Esto  llevó a la postergación del vencimiento del cumplimiento del cupo de Hilton cuyo precio cae hasta en un 30% y donde no hay prácticamente operaciones.
Por el otro, está el regreso de China a las compras: comienza a verse una clara demanda desde el gigante asiático. En volumen ya se nota una presión. “Los precios que pueden encontrarse son de buenos a muy buenos” explicaron desde el sector. Esto, sin llegar a los picos que pudieron haberse registrado no hace mucho tiempo. “China compra volúmenes. Esto hace apuntalar el precio de la vaca gorda y de los cortes que no son los más caros” subrayaron las fuentes consultadas: Hoy, en definitiva, uno de los problemas de los frigoríficos pasa por los tres o cuatro cortes más caros.
En otro orden, el mercado interno se muestra firme… pero con cambios: menos asado y parrilladas; más cortes “para la cocina”: esto es milanesa, peceto, etc. Menos parrilla significa menos demanda de menundencias también. ¿Qué hacemos con ellas? “Debemos redireccionar las ventas”. ¿China? Ya veremos más adelante…


Sacar el Cuero y nos salvan los jabones
Desde el sector coinciden que el cuero volvió a ser un problema: “nadie lo quiere”. Hasta hace un tiempo, el cuero pagaba los gastos de faena de un frigorífico. Hoy casi no hay demanda en el mundo y las curtiembres argentinas –“que están cartelizadas”- hasta hace poco se lo llevaban casi regalado. Hoy, ni eso: ofrecen llevárselo sin pagar nada. Esto implica regalar 30 kg de un animal vivo. Se habla de frigoríficos que hasta salan o entierran los cueros, con todo el daño ecológico que esto implicaría.
Otra cuestión para ir viendo: aumentó la demanda de los jabones. Esto trajo una consecuencia directa: se movió positivamente el precio de las grasas, del cebo.
Entonces, con todo este paquete, los frigoríficos vienen funcionando. “Hay que encontrarle la vuelta para que China se lleve las menudencias que hoy no están siendo puestas sobre el fuego de las grandes parrilladas” razonan desde el sector. Y que se puedan vender los cueros –sin retenciones ni tantas trabas- al exterior.
Desde la Mesa de las Carnes se estuvo trabajando intensamente con respecto a la circulación de los camiones. En algunas zonas fue más complicadas que en otras.
Lo que el sector mira con cierto temor es lo ocurrido en el frigorífico Nelson en nuestra provincia. Al registrarse un caso de coronavirus, se cerraron las puertas. “Si esto se generalizara, traería como consecuencias un problema mayúsculo”. 
Si bien la ganadería no es ajena a las complicaciones en la cadena de pagos, al existir necesidad de producto, la rueda vuelve a dar vuelta.
La vaquillona, la hacienda de consumo interno –y la vaca gorda como veíamos más arriba- son las categorías que están siendo demandadas con mayor fuerza. El novillo grande de exportación se lo nota más deprimido.


Fuente: Santa Fe en Producción

Volver