Informes Volver

Freezar el MERCOSUR: ¿decisión “en caliente”, debido al temperamento de Alberto y Felipe?...

...¿O razones hasta ahora no claras?.

28 abr, 2020

 Argentina en conjunto con el resto de los miembros del Mercosur, fue hasta estos días, un pilar en la construcción de esta estratégica herramienta de Integración Regional, imprescindible para comunicarse en los términos comerciales del sistema Global. Es de Perogrullo aclarar que unir diversidad, intereses individuales, sobre todo de índole económica, no es fácil, pero el camino se venía haciendo. Nadie entiende por qué el Gobierno Nacional paró la pelota. Menos aún, el sector Agroalimentario Argentino que tenia fundamentales expectativas abiertas en las negociaciones con países de Demanda más que interesante para nuestros productos.

¿Existen razones de Estado que por ahora no se pueden comentar?. ¿Se antepone la clásica coyuntura de gobierno, para diferenciarse del anterior, en algunos pasos ya dados?. ¿O, estamos “con los nervios de punta” por la Pandemia, y se impuso el carácter belicoso de Alberto o el chinchudo Felipe?..., canciller actual que nos representa y debe velar por los intereses generales de la matriz productiva que genere buenos negocios y divisas que tanto necesitamos.

 

El Ruralismo del Bloque se expresa.

 La Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM) expresa sus condolencias y solidaridad a todos los pueblos de los países integrantes del proceso de integración regional, por la trágica situación ocasionada por el COVID-19. Esta pandemia requiere, más que nunca, que actuemos guiados por la solidaridad y la fraternidad.

Del mismo modo, suscribe y comparte las preocupaciones del sector agropecuario argentino que, ante la decisión gubernamental de retirarse de las negociaciones de los acuerdos comerciales en curso y de las futuras negociaciones del bloque, expresó sus inquietudes por las consecuencias que podría tener esta escisión regional.

Hoy por hoy, no hay duda respecto a la prioridad que debe motivar el accionar de nuestros gobiernos. La búsqueda por garantizar la salud no puede ser sacrificada por ninguna razón. Sin embargo, resulta también importante pensar en las circunstancias con las que deberemos lidiar una vez superado este periodo de calamidad. Los empleos y el bienestar económico de nuestros conciudadanos pasarán a ocupar, en algún momento, ese lugar prioritario. Por esa razón, respaldamos la intención de los productores argentinos de seguir formando parte de los éxitos logrados por el MERCOSUR en materia comercial.

En ese sentido, instamos al Gobierno de la República Argentina a revisar su decisión de no acompañar las gestiones que están siendo llevadas adelante por el MERCOSUR. El éxito de los acuerdos con la Unión Europea y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), así como los avances para estrechar relaciones con Canadá, Corea del Sur, Singapur, Líbano e India, entre otros países, indican la relevancia que tiene este espacio común para el porvenir económico de nuestros pueblos.

La actividad agropecuaria, como uno de los pilares de nuestras economías, será de extrema importancia para sobrellevar los efectos de la pandemia. Por ello, es necesario que el futuro encuentre unido al MERCOSUR para seguir progresando por la misma senda, abriendo mercados para nuestros productos en función de reglas que nos aseguren condiciones a fin de hacer frente a los distintos proteccionismos.

Esta expresión gremial Regional, sale en unánime apoyo de la postura de la Mesa de Enlace Argentina, que se manifestó en el mismo sentido y solicitó urgente audiencia con el Ministro Felipe Solà.

 

Abrevar en la historia, para entender que es lo importante en relación a lo urgente. Sobre todo si la situación expresa el “asi lo siento yo”.

El experto en Relaciones Internacionales, Mariano Caucino, expresó en estos días:” la lección del cardenal Richelieu que el Gobierno ignora”.

 

El cardenal Richelieu no dudó en anteponer los intereses nacionales de Francia a sus propias convicciones religiosas

Henry Kissinger escribió que pocos hombres como el cardenal Richelieu han tenido un mayor impacto en la Historia. Primer ministro de Francia durante el reinado de Luis XIII, en tiempos en que las guerras religiosas asolaban a la Europa de la primera mitad del siglo XVII, Richelieu sirvió los intereses del país más poderoso de entonces en aplicación de lo que pasaría a conocerse como la raison d´etat.

Richelieu no dudó en anteponer los intereses nacionales de Francia a sus propias convicciones religiosas. Su sentido de Estado lo posicionó como uno de los mayores estadistas de todos los tiempos. De él escribió Kissinger: “Como príncipe de la Iglesia, Richelieu habría debido ver con agrado el afán de Fernando (su rival, el emperador de los Habsburgo) por restaurar la ortodoxia católica” y destacó que “su condición de cardenal no le impidió ver el intento de los Habsburgo de restablecer la religión católica como amenaza geopolítica para la seguridad de Francia”.

Richelieu comprendió que debía aliarse con los protestantes para salvar a Francia, que estaba amenazada a quedar reducida a una nación de segunda clase. Y aunque había derrotado a los hugonotes (protestantes franceses) en La Rochelle años antes, ahora los intereses nacionales del país exigían que su conducción de política exterior estuviera basada en criterios de Estado y no en razones religiosas. “Richelieu es el padre del sistema moderno de Estados Nacionales”, sintetizó Kissinger en Diplomacia (1994). Fue su sucesor, Mazarino, quien terminó de ratificar en los tratados de Westfalia el fin de la Guerra de los Treinta años (1618-1648) y la consolidación del orden de estados soberanos.

Lecciòn para Felipe.

La geografía sigue siendo el factor inalterable de la política exterior. Un gobernante puede cambiar de ideas, de aliados o de partido pero no puede modificar las condiciones geográficas en las que opera. Tampoco puede elegir las circunstancias en las que le toca actuar ni escoger a los gobernantes de los países que lo rodean.

Los recientes traspiés del gobierno argentino con varios de nuestros vecinos parecen responder a una política exterior basada en criterios ideológicos y gustos personales. La ideología ocupa en la actualidad el lugar que la religión representaba en el siglo XVIII. Los intereses permanentes de la nación requieren una política exterior basada en criterios de Estado.

La matriz productiva, la generación de renta territorial y empleo genuino, exige de nuestros gobernantes, el máximo cuidado en cuestiones de Integración Regional.



Fuente: Santa Fe en Producción

Volver